
El éxito de los proyectos de inversión en el Chile actual ya no se mide únicamente en indicadores financieros o plazos de construcción. La verdadera sostenibilidad radica en la capacidad de las organizaciones para integrarse de manera armónica en los territorios.
La visión de Carolina se cimenta en una identidad clara y una sólida trayectoria. Sus orígenes y su paso fundamental por la Universidad de la Frontera marcaron el inicio de su compromiso social, donde el contacto con los hogares estudiantiles y colectivos universitarios forjó su mirada política y territorial. Antes de dar el salto al sector privado, Carolina consolidó su expertise técnica en el aparato público, desempeñándose en instituciones clave como la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI), el Ministerio de Energía y el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA). Esta experiencia desde dentro le permitió detectar un diagnóstico crítico: la existencia de profundas brechas técnicas y de lenguaje que a menudo obstaculizan el diálogo efectivo en los procesos de consulta indígena. Entender este vacío fue el motor para construir una solución diferente.
Junto a su esposo, Iván Cheuquelaf, fundó NCH Consultores bajo un lema que desafía las prácticas tradicionales de la industria: «Escuchar para construir». Para Carolina, la consultoría socioambiental no puede operar desde una oficina en Santiago con recetas prefabricadas. El modelo estratégico de NCH se sostiene sobre el rechazo absoluto a las fórmulas estandarizadas de desarrollo, apostando en su lugar por una pertinencia territorial con soluciones diseñadas a la medida de la realidad de cada comunidad. Asimismo, promueve la prevención de conflictos mediante la integración de la dimensión humana y social desde el día uno del proyecto, superando el enfoque de lista de verificación o checklist para mitigar riesgos reales. El objetivo final es la sostenibilidad humana, facilitando acuerdos con propósito y visión de largo plazo que garanticen un desarrollo no subsidiario y con valor compartido. El progreso real de un proyecto solo es viable cuando dialoga de manera horizontal con la historia y los sistemas de vida del entorno que lo recibe.
Además de su rol en la consultoría, Carolina colidera espacios de transformación social como directora de la Fundación Empresa Indígena. Desde esta tribuna, analiza con agudeza el panorama del emprendimiento liderado por mujeres originarias en Chile. Aunque las mujeres lideran la mayoría de los microemprendimientos indígenas en el país, el ecosistema actual presenta barreras estructurales complejas, destacando una alta tasa de informalidad. Para revertir esta situación, Carolina propone dos líneas de acción urgentes para el sector público y privado. Por un lado, generar espacios de incubación específicos mediante el diseño de programas de aceleración de negocios que entiendan los tiempos, dinámicas y contextos de las mujeres indígenas. Por el otro, impulsar la valorización del saber local, visibilizando y otorgando un valor económico justo a los oficios, la textilería, la agricultura y los saberes territoriales tradicionales que estas mujeres han custodiado por generaciones.
Nos deja una lección necesaria sobre ética empresarial, pero también un mensaje potente para las nuevas generaciones: el origen geográfico o cultural jamás debe condicionar el alcance de los sueños. Al contrario, la invitación de la fundadora de NCH es a mirar el territorio propio, con sus valores, su lengua y sus formas de vida, no como una carencia, sino como una fortaleza única e indispensable para el mundo contemporáneo. En un mercado global que exige sustentabilidad, la identidad local es la mayor ventaja competitiva.
Ve la entrevista completa en Voces Indígenas | Entrevista a Carolina Nahuelhual
